Un represor, imputado del secuestro y torturas de 350 personas, entre ellas los estudiantes secundarios de La Noche los Lápices, en los centros clandestinos de Pozo de Banfield y Quilmes se negó a ser indagado hoy por la justicia federal de La Plata, en un proceso en el que expertas del Equipo Argentino de Antropología Forense dieron detalles de la identificación de 14 cuerpos arrojados en fosas comunes.

“No tengo nada que declarar”, dijo hoy Ricardo Fernández ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que desde el 27 de octubre último lo juzga por las torturas, homicidios, abuso sexual de 2 personas y ocultamiento de 6 menores cautivos en ese centro.

Fernández, vestido con un pijama azul, ya que cumple prisión domiciliaria, se expresó de manera dubitativa a la hora de ser identificado por el TOF 1 y afirmó no recordar su documento nacional de identidad ni los nombres completos de sus padres.

No obstante, los informes del cuerpo médico determinaron que estaba en condiciones de ser juzgado.

El represor está acusado como coautor de la privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en 350 oportunidades; la aplicación de tormentos a dichas víctimas; el homicidio de 4 personas; 2 abusos sexuales y la sustracción y retención de 6 menores.

Entre las víctimas de secuestro están los estudiantes secundarios secuestrados en septiembre de 1976 en La Plata, en el hecho conocido como La Noche de los Lápices.

Según la requisitoria de elevación a juicio, todos los delitos atribuidos a Fernández “son calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad”.

(Foto Comisión por la Memoria)